viernes, 20 de junio de 2014

Día Tres

He pasado las últimas horas vagando por mi barrio y ha sido inquietante. No he ido muy lejos. No quise arriesgarme a que mi mujer llamase justo cuando no estuviera ahí para responder. Todo estaba... vacío. No se oía un sólo ruido. Incluso los escandalosos perros de los patios vecinos se habían esfumado.

He golpeado todas las puertas del vecindario, pero nada. Ni siquiera hay aviones en el cielo. Ni los de la fuerza aérea ni los del aeropuerto. Es como si el mundo entero se hubiera congelado en el tiempo.

Al menos aún tengo electricidad. He llamado a todos los números de mi teléfono. En algún caso contestó el buzón de voz, pero la mayoría me dio el mensaje de "Imposible conectar".

Durante un momento me emocioné cuando el número de mi mujer dio varios tonos. Escucharla en el buzón de voz fue reconfortante aunque fuera tan sólo una grabación.

Tal vez mañana de unas vueltas con el coche, a ver si puedo encontrar a alguien.

Otra vez, si estás leyendo esto, házmelo saber.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada