domingo, 22 de junio de 2014

Día Cinco

Sobretodo es el silencio es lo que me aterroriza. Es implacable, inconmensurable. Cincuenta millas de ciudad desierta es mas de lo que puedo soportar. Siempre imaginé que si sobrevivía al fin del mundo tendría que luchar con uñas y dientes para sobrevivir. Tendría que proteger a mi familia de otros supervivientes, alienígenas, … zombies. Creo que cualquiera de ellos es preferible a este silencio.

Me planté en el aparcamiento del BestBuy y dejé que el silencio me envolviera. Debí estar aproximadamente una hora y juro que pude sentir la presión de ese silencio aumentar a cada momento sobre mi. Llegó un momento en que no pude más y reventé el cristal del escaparate más para que el sonido de la alarma disolviera aquel silencio que para, finalmente, entrar en la propia tienda.

¡Ja! Yo con barra libre en la sección de informática y sólo me apropié de baterías y cargadores solares portátiles. Ciertamente algo está cambiando.

A decir verdad, estaba demasiado nervioso para permanecer allí por mucho tiempo. Volveré mañana y limpiaré el resto de tiendas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada